
Entre finales de Abril y principios de Mayo y con motivo del ya famoso volcán Ejyafjalla, inicio el que sería mi segundo viaje a Islandia. Allí me espera mi amigo Cristóbal Serrano tras una semana de intenso frío, mucha nieve y visibilidad nula.
Tras un largo vuelo con diez horas de retraso llego al aeropuerto de Keflavic, donde me recoge, cargamos y aprovisionamos el Big Foot y desde donde partimos inmediatamente hacia algunas de las rutas previstas por el centro-sur de la isla, mientras el volcán no estuviera visible.

Una repentina subida de la temperatura con el consiguiente deshielo hicieron posible que algunos de nuestros objetivos fueran alcanzados. De otros tuvimos que desistir tras numerosos atascos y el terrible estado de las pistas en esta época del año.

Sin embargo, en los nueve días, al menos en un par de ocasiones el volcán estuvo visible, una experiencia emocionante y donde la naturaleza nos mostró todo su poder.
Una vez más, Islandia no defrauda y nos engancha aun más.
Volveremos muy pronto.
Un artículo muy ameno con unas fotos espectaculares tanto por composición como por nitidez y colorido. Desde luego Islandia no deja indiferente a nadie. A mi se me quedó un pedacito de corazón allí.
Poderosas imágenes con un colorido espléndido y una demostración palpable de las fuerzas de la Naturaleza en acción, ante los insignificantes seres humanos. Excelentes tomas, Diego. Saludos.
Un articulo fantastico, acompañado de unas imagenes espectaculares,con una nitidez,colores y detalles buenisimos,la 3ºes realmente brutal !!,enhorabuena!!
Un saludo Diego…
Ca doit être génial à voir,superbe.
A couple of fabulous images……..